MARIGALLETITAS (ROAD MOVIE)

<<La vida no puede soportarse sin paliativos>> Sigmund Freud.

¡Oh! Hunter S. Thompson imploro tu ayuda para que esto no acabe como Miedo y asco en las Vegas… Ante todo… Prudencia, que es la madre de la ciencia.

Fue por navidades que me regalaron muy amorosamente un cogollito de maría. Fumarla no podía porque entonces mis ideas engendran ideas sin mesura ni control y me mareo y vomito. ¿Qué hago? ¡Pues qué voy a hacer! Cocinar.

Primera parada: Echo un cogollo y me salen 42 marigalletitas. Con 200 gr. aprox de harina de trigo y avena, avellanas trituradas, jengibre, canela, clavo, 1 huevo, 100 gr de azúcar, 75 gr aprox de mantequilla. 12 minutos a 170º en el horno. Huelen superbién y están muy buenas. Me como sólo una para acostarme y ver qué pasa.

Se las había hecho a mi amiga G. que tiene problemas para conciliar el sueño. Ella misma, bajo los efectos ya de las marigalletas crea un grupo artístico de la nada mientras mira de reojo un cachopo. Su hermana, la querida R. (me encanta llamar a la gente como en las novelas decimonónicas…), bautiza a las galletas como marigalletitas de reír. Para que nos hagamos cargo de cuáles fueron sus primigenios efectos. Nada de Mr. Hyde.

Segunda  parada: Echo 2 cogollos de maría con denominación de origen Coria, Cáceres; traída con amor por una amiga y, acompañada de una deliciosa morcilla patatera. Es importante la procedencia y las circunstancias de los suministros ya que esto influye luego en el resultado. Yo ya me voy creyendo como poderosa bruja de Zugarramurdi pero de Badajoz… Pongo casi las mismas cantidades de harina y lo demás pero me salen 56 galletas. Voy a un sarao poético-musical y me como unas cuantas con resultado casi inapreciable si se tiene en cuenta lo que comimos, bebimos, el carajillo, el gintonic…

Tercera parada: 3 cogollos pero echo menos de todo, incluso no le echo la clara del huevo y al final le tengo que agregar un poco de zumo de limón porque me he pasado un poco de harina. Estas son marigalletitas de limón, ya sabéis que odio hacer siempre lo mismo y que nunca me van a salir dos cosas exactamente iguales. Primero trituré todo en la Thermomix: maría, pistachos, ralladura de lima y limón, citronela o lemongrass, harina de avena y de trigo, una pizca de bicarbonato. 100 gr. de azúcar, 50 o 60 de mantequilla a punto de pomada, agua de azahar y un poco de zumo de limón. Lo importante de la masa es que al amasar todos los ingredientes, yo lo hice con las manos, al final se despeguen de las paredes de bol. ¡Ah! Otra cuestión importante, tamizo siempre la harina, queda mejor mezclada, más aireada y te aseguras de que todo esté bien triturado. A esa harina le añado el huevo, la mantequilla y el azúcar, amaso y me queda esa bolita tan maja de la foto.

Esa bolita la alargo como plastilina, la filmo y la dejo en el frigo hasta que está durita y la puedo cortar con un cuchillo. Luego al horno 12 minutos, 170º aprox., lo mejor es oler y observar, no se te vayan a quemar.

3/36 Quizá sea esta la proporción áurea de las marigalletitas. Sólo salieron 36 galletitas que tuve que modelar individualmente porque al partirlas se me descuajeringaban un poco, las había metido en el congelador para acelerar el proceso… Muy mal, ya nunca vuelvo a hacerlo, las cosas llevan su tiempo. Además, y os vais a reír, fui consciente de infundirles los poderes de amor y buenrollismo con los que quiero conquistar el mundo. Los efectos son de amor y buenrollismo efectivamente, si eso también una cierta flojera de rodillas, una facilidad asombrosa para dormir feliz y tranquila, un poquito de hambre… G. dice que sale y entra de la realidad pero eso ya era de antes.

LEGALIZE IT

Si las queréis hacer os recomiendo prudencia, dosis más bien homeopáticas y los ingredientes que vosotr@s queráis usar. Sé que ahora mismo hay un debate abierto con este asunto, os dejo este enlace de El negocio millonario… que venía el otro día en El País.

Esto es una road movie para mi grupo artístico, tipo La fuente de Marcel Duchamp. Somos 4 pibas y un discípulo de Heidegger alérgico a las avellanas o quizá no…

Tarta de galletas

P1020369 Hoy la receta va para mi hija Lucía: ¡Felicidades amor! Es su tarta preferida, la que desde pequeña hacemos en su cumple. Cuando tenía alergia a la proteína de leche, la hacíamos con leche de soja. Ahora la hacemos con leche de vaca pero, da igual, está igual de rica.

Para 10-12 personas: 400 gr. de galletas (tipo Chiquilín), 200 gr. de chocolate, 250 gr. de mantequilla, 2 huevos, 2 cucharadas de brandy, 1 vaso de leche, 150 gr. de azúcar glas.

Fundimos el choco con una cucharada de leche al baño María o en el microondas. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema y le echamos las yemas y el chocolate fundido. Batimos las claras a punto de nieve y le agregamos, despacio, la crema de chocolate. Vamos mojando las galletas en la leche con el poquito de brandy y poniéndolas en una fuente honda. 1ª Capa, cubrimos con la crema de choco; 2ª capa, igual. Así hasta que nos quede la suficiente crema de chocolate como para cubrir toda la tarta . Luego espolvoreamos azúcar glas, bolitas de colores, smarties, gominolas, etc…

Una cosa: aunque he puesto cantidades porque la receta es copiada, yo me las suelo saltar. Echo más huevo (3, en vez de 2) y menos azúcar (1 o 2 cucharadas nada más), creo que también uso más galletas y leche. Pongo chocolate Valor al 50%, toda la tableta.

¡Ah! Está más buena al día siguiente.