Huevo encerrado

Uf! qué difícil es hacer de Julie; sí, había dicho que iba a poner todos los días la receta del menú pero… El fin de semana ha sido muy divertido y ¿qué quieres que te diga? ¡No he cocinado!

Ayer lunes, aunque tocaba poner migas con huevo yo hice calabacín con bacon y huevo poché. Esta receta la vi en un blog, pondría el enlace pero todavía no lo he encontrado. Necesitamos 1 calabacín, 1 huevo, 2 tiras de bacon, aceite de oliva, sal.

Huevo encerrado

No sé cómo se llama, le llamaremos huevo encerrado. Quita la piel del calabacín, a poder ser con un pelador. Haz lonchas de calabacín con el cuchillo, lo más finas que puedas, 2mm o así. Pones una sartén o plancha, con un poquito de aceite a fuego fuerte y haces las lonchas de bacon y las de calabacín. En un cazo haces un huevo poché (pincha el enlace y te sale un chef enrollado explicándolo).

El montaje del huevo no es sencillo, tuve algunas dificultades para encerrarlo pero, al final las vencí. Pones las lonchas de  bacon formando una cruz y encima, las de calabacín formando otra cruz. Vamos, haces un asterisco de bacon y calabacín, en el centro pones el huevo poché, lo salas y vas cerrando con las lonchas hasta que te queda un nidito. Con ayuda de una espátula le das la vuelta y te queda como el de la foto.

Como ves, hice patatas fritas y ensalada de tomate con aceitunas negras. Así era un plato completo y único, no suelo poner primero, segundo y postre. La digestión es mucho menos pesada, sobre todo, si te has ocupado de masticar la comida y tomarte el tiempo de comerla con deleite, nunca con prisa. Si nos quedamos con hambre nos comemos una fruta o un flash de postre.

¡Albóndigas!

Vale, hoy tocaba, según mi propio menú, puding de pescado pero como ayer comimos la minipaella con calamares y gambas, mis hijos me han suplicado que hiciera albóndigas.

Albóndigas

Para 4 personas necesitamos: 400 grms. aprox de carne picada, la mía era de vacuno pero puedes poner la mitad de cerdo si quieres. Pan duro 4 rebanadas mojadas en leche, pan rallado, 2 huevos, 1 cebolla, kilo y medio de tomates rojos, albahaca fresca, vino blanco, ajos, especias: comino, pimienta, tomillo, orégano, perejil…

El proceso es laborioso pero merece la pena, al final, el resultado es alucinante, no puedes parar de comer albóndigas aunque estés con la operación bikini, bañador, ponerse a plan, etc. No amig@, cuando hagas estas albóndigas no podrás pensar en nada más, tal es su poder.

En fin, a lo que vamos: pones las rebanadas de pan duro con leche a remojo un rato hasta que estén blandas, si sobra leche la escurres. Mientras vamos haciendo el tomate: pones cebolla a pochar con un buen chorreón de aceite de oliva. Picas los tomates, los trituras, los pasa por el chino y lo añades a la cebolla cuando esté transparente, echas sal y si quieres azúcar, aunque la cebolla da dulzor. Picas albahaca fresca y la añades. Dejas que se vaya cocinando el tomate con el fuego medio. Hacemos un machacado en el mortero de 4 ajos, perejil, tomillo, pimienta, orégano, comino y sal. Cuando está todo triturado le echamos vino blanco y removemos. En un bol ponemos la carne, el pan mojado en leche, el machacado, dos huevos. Removemos todo hasta que los ingredientes estén repartidos. Vamos añadiendo pan rallado y removiendo hasta que se puedan formar las albóndigas, siempre con las manos mojadas, así evitamos que la carne se nos pegue. Cuidado al hacerlas, a veces salen ¡big balls! Pero tú mism@, si te molan grandes…

Ponemos una sartén con abundante aceite caliente para ir friendo las albóndigas. Yo las frío poco, se hacen por fuera pero por dentro están crudas, luego se hacen en el tomate. Con que se frían 2 minutos o así está, las escurres bien de aceite y las vas echando al tomate que tienes puesto al fuego. Dejas cocinar 1/2 hora o más, depende de lo hechas y gordas que hayas hecho las albóndigas. Mueve la olla para que no se peguen al fondo, en este proceso debes poner el fuego bajo. Ve probando de sabor el tomate, si está soso, si está muy ácido y rectifica. Cuando veas que el tomate sabe a tomate frito y que «eso» huele que alimenta, es que están.

Hice una ensalada de tomate y lechuga para acompañar, las albóndigas ya tienen la parte de proteínas y de glúcidos necesaria pero bueno, al final hubo que mojar más panaco en el tomate, ¡estaba buenísimo!

¡Ah! lo último ya: ¿has visto esta peli? Julie & Julia, bueno, ¡mola mucho! estoy haciendo lo que hace Julie con el libro de Julia pero, a mi maneeeraaaa.

Minipaella

Minipaella

Esta minipaella en realidad es el arroz con calamares y gambas que hace mi suegra. Para 4 personas necesitamos, 1/2 kg de calamares, igual de gambas, un puñadito de judías verdes, 4 ajos, 1 pimiento verde, 1 vaso y medio o 2 de arroz, azafrán, tomate triturado, sal, aceite de oliva virgen extra. Y a poder ser, caldo de pescado hecho por ti mism@.(Se hace con agua hirviendo, una cebolla en cuartos, una zanahoria, un manojo de perejil, una hoja de laurel, chorreón de aceite, sal, raspas de pescado o pescado, puedes echar un tomate, eneldo, un poco de vino fino… Que hierva 1/2 hora o así y ya tienes caldo. Se puede congelar después de colarlo.)

Ponemos una paellera o sartén grande con un buen chorreón de aceite de oliva, ponemos el fuego medio fuerte y echamos los ajos en láminas, el pimiento verde en tiras y salteamos hasta que se dore. Echamos unas cucharadas de tomate triturado y dejamos sofreír hasta que pierda agua. Echamos los calamares y salteamos unos 10 minutos, pinchándolos a ver si están blandos. Agregamos el azafrán en polvo (dos sobrecitos), y las judías verdes en trozos (previamente les habremos quitado las hebras laterales con un pelador, así quedan más finas). Rehogamos todo hasta que queda más o menos seco. Mientras tenemos el caldo de pescado en el fuego a punto de hervir, no hace falta que hierva pero sí que esté bien caliente.

Echamos el arroz a nuestro sofrito, rehogamos y empezamos a agregar caldo de pescado, lo iremos echando a medida que el arroz lo pida. Hay que ir probando de sal porque el arroz soso no mola. Este proceso de hacer el arroz depende de cómo te guste de durito o de pasado. Yo no lo suelo dejar jamás 20 minutos. Prefiero mil veces un arroz duro que un arroz pasado. Los últimos cinco minutos de cocción son para echar las gambas y dejar que se hagan, si son pequeñas se hacen enseguida, si son gambones échalos un poco antes. Mientras has partido pimiento morrón en tiras, lo pones encima del arroz, lo apagas, lo apartas del fuego, lo tapas con un trapo o un periódico. Dejas reposar 5 minutos y verás qué bueno.

Tanto las gambas como los calamares pueden ser perfectamente congelados, en vez de judías verdes puedes echar guisantes, zanahorias o lo que tengas, pollo, cerdo, champiñones… El arroz pega con casi todo. ¡Ah! el arroz no se remueve, sólo al principio, cuando lo eches; después lo que remueves es la sartén. Así se consigue el delicioso socarrat.

Bacalao dorado

Bacalao dorado 1

El bacalao dorado es un plato portugués. Está buenísimo y es muy fácil de hacer. A los niñ@s les encanta. Ingredientes para 4 personas: Unos 400 grs. de migas de bacalao desaladas, unos 400 grs. de patatas paja, 6 o 7 huevos, una cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal si hace falta, aceitunas verdes o negras, perejil y cilantro picados.

Las patatas paja se pueden comprar ya hechas o las podemos hacer nosotros rallando las patatas y friéndolas en abundante aceite. También se puede hacer con patatas fritas normales. Las migas de bacalao las habremos puesto a remojar la noche anterior. Hay que cambiar el agua del remojo 10 o 12 veces, se prueba el bacalao y, es mejor que no tenga nada de sal. Si por lo que fuera, no haces bien el proceso de desalado, el bacalao no se podrá comer, estas avisad@…

En una sartén profunda ponemos un chorreón de aceite de oliva a calentar, troceamos la cebolla en cuadraditos y la ponemos a dorar. Cuando esté trasparente echaremos las migas de bacalao muy bien escurridas, removemos a fuego fuerte hasta que el bacalao pierda el agua. Entonces echamos las patatas paja y los huevos, directamente sobre el bacalao. Vamos removiendo integrando toda la mezcla hasta que los huevos estén medio cuajados. Si te gustan más cuajados, lo dejas un poco más. Prueba de sal y rectifica.

Mientras, hemos picado el perejil y el cilantro fresco para espolvorearlo por encima del bacalao. Se sirve recién hecho acompañado de aceitunas verdes o negras.

Lo mismo que el bacalao dorado, puedes hacer chistorra dorada, bacón dorado, salmón ahumado dorado (lo echas al final del todo y lo integras removiendo fuera del fuego), jamón serrano dorado…

Bacalao dorado 2

Te pongo estas dos fotos de mi propio bacalao para que veas que, ¡oh milagro! nunca me sale dos veces igual. A veces tengo unas cosas y, a veces, tengo otras. A veces lo hago así y, a veces, asá… Todo con tal de ¡no comer siempre lo mismo!

MENÚ JULIO 2014

MENUJULIO

 

Después de mucho tiempo sin poner un menú mensual, ahí va el de julio. Lo dejo también en pdf por si lo quieres descargar: MENÚ JULIO 2014

Hay más o menos de todo, gazpacho y cosas de verano. No pretendo seguirlo a rajatabla, es decir, que cuando me parezca bien o no tenga algo pienso saltármelo, si tengo muchas sobritas pues comemos sobritas…

Como verás es un menú equilibrado y sano, si quieres adelgazar no hay que hacer dietas absurdas, vale con comer un poco menos y más veces. Mi consejo es que desayunes bien: un bocata, fruta, cereales, lo que quieras. A la hora de comer con un plato equilibrado compuesto de proteínas, verduras y glúcidos (hidratos de carbono) está bien. Por la tarde toma zumo natural de lo que sea, fruta, un helado… Y ¡ay! amig@, es por la noche cuando conviene cortarse más; o sea, cena sandía, yogur, gazpacho sin pan, ensalada mixta, espárragos con vinagreta… Por la noche no mola hartarse, se duerme mejor. Y ¡ah! ¡haz deporte! lo que sea, vale hacer las camas, pasar la aspiradora pero mejor sería que salieras a pasear, montar en bici, patinar, nadar, jugar al voley, perseguir perros o lo que se te ocurra.

Voy a intentar ir poniendo todas las recetas que vaya haciendo a diario para que veáis, más o menos, cómo es la comida en una casa con 4 personas, dos adultos y dos niños. Tendemos un poco al vegetarianismo pero tenemos cuidado con que no nos falte el hierro.

Iremos con un día de retraso, es decir, mañana pongo la receta del bacalao, el miércoles no creo que ponga nada porque no cocinaré, voy al 101 cumpleaños de la abuela de mi marido. Y así, todos los días pondré la receta de lo que haga. Sigo así el consejo de mi amiga Celia que quiere saber hacer las cosas del menú. Cualquier duda o pregunta la podéis poner en los comentarios. ¡VIVA EL VERANO!

Verde que te quiero verde!

quinoa Hoy, la receta se la dedico a mis alumnos de cocina en los centros culturales de Barajas en Madrid. Es la típica receta improvisada en una mañana de mercadillo. Fácil, sana, barata, exquisita.

He ido al mercadillo de Fuencarral y me he hecho con un manojo verde reventón de espinacas super frescas a un euro.

Las he lavado muy bien y troceado, he puesto un culín de aceite en la sartén y he pochado un ajo bastante gordo. He añadido las espinacas, ras el hanout: la especia árabe de moda en mi cocina; y un poco de sal. Las he dejado unos 5 minutos, hasta que se han agachado y perdido agua.

Mientras estaba cociendo quinoa en agua con sal y un chorreón de aceite. Y mientras, ten en cuenta que soy multitarea, he hecho un pesto sin albahaca y sin queso. Los del Ahorra más de mi barrio me tienen desamparada, nunca les queda albahaca así que… No es un pesto normal porque lleva piñones, ajo, cilantro, perejil, cominos, sal, aceite y un chorreón de vinagre. Luego lo he triturado todo con la picadora.

He escurrido la quinoa y la he mezcaldo con el pesto raruno.  A palo seco no sabe a nada pero si le pones un pesto u otro tipo de aliño, o la guisas como las lentejas o cualquier legumbre, la cosa cambia mucho. La quinoa (pincha en la palabra y ves el artículo que venía el otro día en el periódico) es un superalimento.

El detalle del tomate con sal es necesario porque soy adicta al tomate, que es otro superalimento. La receta de hoy es absolutamente vegetariana y estaba muy buena. Podría haber añadido dátiles a las espinacas pero como no le gustan a mi Luci, pues…

Papas arrugadas con mojo verde y rojo

P1020737P1020738

Ingredientes para 4-6 personas: 12 o más patatas pequeñas, sal gorda, agua. Para el mojo verde, 1 o 2 ajos, perejil y cilantro fresco, comino, vinagre, aceite de oliva y sal gorda. Para el mojo rojo, 1 pimienta cayena, pimentón dulce, azafrán molido, 1 o 2 ajos, cominos, aceite, vinagre, sal gorda.

Ponemos la cayena a remojo durante media hora. Mientras ponemos una cacerola al fuego con agua que cubra las patatas (sin pelar, mejor si son nuevas). Los canarios dicen que hay que echar sal gorda hasta que las patatas se levanten del fondo y floten. Yo nunca he añadido tanta sal. Las dejamos que cuezan hasta que estén, cosa que comprobaremos con un palillo, para que la patata no se desintegre.

Cuando estén cocidas, tiramos el agua de la olla y volvemos a poner al fuego, moviendo la cacerola para que las papas se vayan secando, arrugando y quedando sal cristalizada en la piel.

Para el mojo verde, echamos en un mortero los ajos, perejil y cilantro, comino y sal gorda, machacamos bien. Luego echamos vinagre y removemos con el mortero, luego el aceite de oliva, poco a poco, y sin dejar de remover en el mortero. Cuando esté emulsionado lo probamos y rectificamos si fuera el caso.

Para el rojo, sacamos la cayena del agua, le quitamos las pepitas y echamos al mortero con los ajos, el pimentón, los cominos, el azafrán,  la sal gorda. Machacamos bien, añadimos el vinagre, removemos, añadimos el aceite y emulsionamos. Probamos a ver si pica mucho o poco. Ha de picar porque esto es el mojo picón. Se puede usar también pimentón picante.

Ponemos las papas en un plato y regamos unas cuantas con el mojo rojo y otras con el verde. Al irlas comiendo se van partiendo y empapando de los mojos.

 El mojo verde se puede usar para todo, carne, pescado, papas…, el rojo va mejor con carnes y con las papas, claro.

Menú noviembre 2013

¡Uy! casi no llego al MENÚ NOVIEMBRE 2013, empieza hoy día 4 de noviembre. Ya sabéis que es indicativo, sólo para organizarse un poco las labores del hogar. Pongo recetas que todavía no están en el blog, todo se andará pero, si tienes cualquier duda puedes preguntarme en los comentarios. Bon appetit!

Rissotto de champiñones y espárragos verdes

RissottoHoy la receta va dedicada a mi amiga Mercedes y a su hermana Marta. Espero que lo probéis, ¡está muy bueno!

Ingredientes para 4 personas: 200 grs. Aprox de champiñones, 400 grs. de espárragos verdes, mantequilla o aceite de oliva para sofreír, media cebolla, 2 o 3 ajos, un vaso de vino blanco, 1 L. Aprox. de caldo de pollo, queso parmesano o curado para rallar. Un vaso o taza un poco más grande (depende de lo que comas), de arroz de grano redondo; no sirve basmati ni del que no se pasa.

Pones al fuego medio una cacerola mediana con un chorreón de aceite o un trozo de mantequilla, cortas la cebolla y los ajos y los pones a dorar. Mientras quitas la tierra de los champis. Yo lo hago con un cepillo de dientes y un hilito de agua. Los partes en cuartos y los echas cuando la cebolla y el ajo estén pochados. Tapa la cacerola. Mientras, lavas los espárragos y, con las manos, los partes hasta que llegues al tallo y ya no lo puedas partir. Remueve los champis y observa que van perdiendo su agua y se reducen de tamaño. Entonces echas los espárragos y los dejas cocinar 5 minutos más.

Mientras calienta el vaso de vino y pon a calentar el caldo de pollo. Es importante que los líquidos que agregamos al rissotto estén calientes, casi hirviendo. Echamos el vaso de arroz a la cacerola, subimos un poco el fuego, rehogamos, agregamos el vino caliente y empezamos a remover el rissotto. Hay que remover todo el rato. Iremos echando caldo a medida que el arroz lo vaya pidiendo, nunca puede quedarse seco, siempre caldoso.

Bajamos a fuego medio y continuamos echando caldo y removiendo. Si alguien te puede relevar de vez en cuando, mejor. Vamos probando el arroz, tiene que quedar al dente. Mientras, hemos rallado queso parmesano en un bol. Cuando el arroz esté, 20 o 25 minutos desde que lo echamos, retiramos del fuego y agregamos el queso, sin dejar nunca de remover.

Al parecer, el secreto para saber si un rissotto está hecho es que al remover, ha de verse el fondo de la cacerola. En ese momento echamos el queso.

Se me olvidaba, arroz en italiano se dice riso, rissotto es arroz cocido. Así que…¡Andiamo a mangiare! El rissotto se sirve recién hecho.